viernes, 11 de marzo de 2011

Café Luso.

Café Lim-pio.

Plaza Carlos Alberto, 92, si no me falla
la memoria. 
Pues sí. Con un suelo tan reluciente que podría sorber el café que se cae al suelo, esta cafetería con vistas a la amplia plaza cuenta con una presentación casi impecable; mesas colocadas al milímetro, colores suaves en las paredes, iluminación agradable… sí.

Tiene una terraza (que con este frío no hay huevos) que podría estar bien en verano si dijéramos de volver; el local, con cristaleras hacia la calle, aporta  un aire de recogimiento que invita a quedarse allí toda la tarde, no como ciertas cafeterías extrañas  cuyas paredes parecen gritarte que te vayas cuanto antes.

En cuanto al servicio, bueno, no esperes alegrarte la vista, aunque el trato es correcto y cordial; sin embargo, opinamos que hay demasiados camareros en relación al tiempo que tardan en atenderte (siete minutos para servir un café con el local vacío es DEMASIADO tiempo). No obstante, cierto es que los camareros se mostraron amables al charlar con unos clientes extranjeritos que pidieron por favor una foto.

Ana, y su fantasmagórica aparición. 
A su favor, diremos que el horario acompaña a nuestro ritmo, ya que abre los domingos hasta relativamente tarde, e incluso el día de fiesta después del carnaval, cuando la ciudad parecía arrasada por el apocalipsis zombi; por ello, es una buena opción los días de desespero (mayormente cafés dominicales de resurrección).

 También tiene cierto nivel de bollería (un lunch bastante decente por un euro) y zumos naturales cuyo precio no te saca los ojos de las órbitas.

Estando en el lugar en el que está, la verdad es que resulta muy tentador sentarse en esta cafetería, que además puede ser la pausa perfecta entre la calle de tiendas Cedofeita y Santa Catarina. Pero quién sabe; igual los dueños sólo tenía un buen día.

Evidentemente:

-CAFÉ: Falta escena. Pero recuerdo un café algo aguado. -1 Punto.

-BOLLERÍA: No hay mucha variedad, pero la presentación te hace la boca agua; y el precio ayuda.

-SERVICIO AL CLIENTE: No esperes más de un ‘’obrigado, boa tarde’’

-PRECIO DE UNA MEIA DE LEITE: 0'90€. -5 Puntos. 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Confeitaria do Bolhão

Rua Formosa, 339, Porto
¡Boa noite queridos lectores!

La cafetería de hoy está en un lugar estratégico para atraer al turisteo, justo en frente del Mercado de Bolhão, y tiene un escaparate  de manjares impresionante, de esos que hacen que se te caiga la baba con solo pasar por delante.

Mostrador con "Horror vacui"
La cafetería está casi siempre llena, sobretodo de señoras mayores que van a tomar su café a las 4 de la tarde y se tiran allí hasta la hora de cierre. Las mesas son pequeñas, con lo cual si vais muchos es algo incómodo.

Te atienden a la mesa. Cuando te sientas te dan una tarjeta electrónica en la que guardan toda la información del pedido, de este modo cuando vas a pagar a la salida tan solo hay que entregarla y ya saben todo lo que habéis tomado.

Y ahora lo de siempre:
-CAFÉ: Marca Torrié, a mi no me gustó demasiado.
-BOLLERÍA: Tienen de todo, dulce, salado (pizzas, sandwiches, panes de fiambre...) todo muy rico y barato.
-SERVICIO AL CLIENTE: Las camareras son un poco rancias (cuando encontramos una maja por aquí es como si sonara la flauta) y suelen ser de las que rondan cerca de la mesa agobiando un poco.
-PRECIO DE UNA MEIA DE LEITE: 0'80€

*Maria la griega me ha pedido que comente que los batidos de aquí son malos, te los venden como si fueran hechos de helado y nanay.






lunes, 28 de febrero de 2011

Café di Roma

Rua Sá da Bandeira, 69, Porto



Bom dia! O debería decir...Buongiorno! 

El Café di Roma es una cafetería especializada en cafés italianos (y no italianos) en todas sus modalidades: capuchino, mocachino, frapuchino...y podría poner un par de "-chinos" más, pero no me da la gana.
Como podeis imaginar tal amplia gama donde elegir no es barata, creo que cobran el café por letras, cuantas más letras tenga más dinero te cuesta. Así que ya que vais a ir ahí a haceros los "guays" en la "pijo-cafetería" no me seáis tan cutres modestos de pediros un café con leche, pediros uno de esos cafés elaborados porque de todas maneras os van a cobrar un pastizal (comparado con lo que cuestan los cafés en el resto de Porto).


Pez y Maria en EL sofá
Pero si algo bueno tiene el lugar son sus sofás. Tiene dos, normalmente ocupados por modernos gafapasta, pero el día que fuimos estaban libres, al igual que casi todo el lugar, cosa extraña porque siempre está repleto de gente y suele costar encontrar mesa (debe de ser porque llovía, no sé que les pasa a los portugueses con la lluvia que se encierran a cal y canto en casa, deben ser como los gremlins...).


 Otra cosa a destacar es la elegancia del lugar, te dan ganas de ponerte un pelucón en la cabeza a lo siglo XVIII (18 para los de la ESO) y decirle al camarero que tu carruaje está en la puerta. Todo lleno de espejos, volutas y dorados... una lástima que no hagan ir a las camareras vestidas de la época, sería mucho más entretenido, café y espectáculo señores y señoras (aunque dudo que esas bordes se dejaran colocar una peluca de 2 kilos en la cabeza).

Y ahora al lío:


-CAFÉ: Sinceramente, no recuerdo la marca, pero sé que era una buena, en cuanto lo averigüe lo pongo. *Corrección: me comunican por el pinganillo que la marca es Lavazza.
-BOLLERÍA: Tienen un poco de todo, magdalenas, tartas, tostadas...de calidad pero tampoco demasiada variedad.
-SERVICIO AL CLIENTE: Son lentos de narices, y no muy simpáticos, nos ponen caras raras al pedirles, y eso que nos esforzamos en decirlo en portugués (y sino preguntadle a Maria, que encima de que la pobre griega lo intenta se queda con mal cuerpo pensando que lo ha dicho mal).
-PRECIO DE UNA MEIA DE LEITE: 1'20€ (creo, porque todos pedimos gilipicheces cafés de categoría)

viernes, 25 de febrero de 2011

Maria vai con as outras

María vai con as outras.

A falta de una foto de la fachada, he aquí el tipo de muebles que
puedes encontrar en el bar. 
Pero por poco tiempo.

Hoy, tengo el placer/honor de hablar de la que probablemente sea la cafetería más insigne de todo Porto. Y digo esto porque, aunque sea un rincón maloliente y oscuro perdido en una calle cualquiera, es casi el primer bar al que nos habituamos a ir los miembros de critiqueo de este blog.

Hecha esta introducción a lo Puke Raimbow, hay que mencionar la enorme modificación que ha sufrido el local desde la primera vez que fuimos hasta hoy. Cualquiera que pase por delante, verá un escaparate enrejado con una sala alargada y medio en penumbra. Los muebles, todos dispares de su madre y de su padre, le dan al local un aire antiguo, como de casa vieja-ocupa-hippie.  El hilo musical pasa desapercibido,  aunque es lo suficientemente bueno como para dejar de prestar atención a la persona que te está hablando y comenzar a escuchar música.

Esto es a día de hoy. Si a eso le sumas dibujos a lo cutre en las paredes, mesas y sillas desordenadas, barajas de cartas manoseadas y actuaciones de teatro en la planta baja, tienes un bar perfecto.

Y es que el problema de ‘’María vai con as outras’’ es que, tras su remodelación, perdió el aire cutre, aquello que hacía que te sentaras en un sillón y te dieran ganas de dormir. Solían servir los cafés en tazas grandes y diferentes unas de otras; ahora, te dan una tacita estándar que te hace pensar que algún tipo de demonio de la industria cafetera ha aterrizado de lleno en el bar y le ha dado un lavado de cara que no le ha sentado nada bien.

Como todos sabemos, pensar en el pasado o añorar aquello que hemos perdido, lo único que nos trae es una nostalgia estúpida que a efectos prácticos no nos sirve de nada. En cuanto al servicio, no pasa de un ‘’cordialmente amable’’, la calidad de los productos es estándar y la decoración, bueno, puede que te llame la atención durante unos momentos, pero desde luego no llega a envolverte como pasa con otros sitios como casa de Ló o el mítico Pao.

Otra de las cosas que hacía característico este bar era su inusual horario; cerraba un ratito por la tarde y luego podías cambiar el café por una cerveza (en otros casos, cambiar el café por otro café) y estar allí hasta pillar un ciego leve/medio. Ahora cierran los lunes y los domingos, y te dices, ¿dónde demonios voy a perder el tiempo esos dos días?

María es el típico bar donde uno espera ver reunidos a un grupo de pseudo artistas medio intelectuales hablando a voz de grito sobre sus ideas, el gobierno, lo que son y lo que no son las cosas, el amor y todas esas mierdas, mientras fuman como carreteros. Pero resulta que la jodida remodelación ha hecho que sólo se pueda fumar cuando uno de los camareros enciende un pitillo; por ello, pierde la atmósfera de nieblecilla malsana que tanto gusta en locales de medio pelo. 

Lamentablemente, hay poco más que decir de este lugar. Puedes irte allí y pasar tardes enteras con una cerveza entre las manos, aunque corres el riesgo de que el sitio te guste y acabes por volver.

Y ahora, los datos académicos.

CAFÉ: Marca Sical. Nada que ver con los buenos tiempos, una taza de mierda normal y corriente.

BOLLERÍA: Existe; dónde, no lo sé. Lo que sí sé es que hoy no tenían queso, por lo que las tostadas o lo que quiera que vendan ahí eran anti-vegetarianas.

SERVICIO AL CLIENTE: Acércate a la barra y espera a que uno de los dos o tres camareros se acerque desde la puerta de la calle a atenderte.

PRECIO DE UN MEIA DE LEITE: 1 Euro. Se merece un ‘’ ¿Pero qué coño es esto?’’


lunes, 14 de febrero de 2011

Pão Fofo


Que no os engañe el nombre, ni la primera impresión antes de entrar en el local porque probablemente estamos ante la mejor cafetería calidad-precio de Europa (con permiso de Pimenta Rosa).

Situada en Trindade (Rua de Camões, 31) frente a la estación central de Metro de Oporto, todos habíamos oído maravillas de este lugar incluso mucho antes de acudir por primera vez: "dulces, cafés... todo delicioso y barato!!!"

Ante tales afirmaciones de amigos y conocidos no nos quedó más remedio que ir a Pão Fofo, y advierto, una vez que pises el lugar te harás adicto y no podrás pasar más de tres tardes sin tomarte un cafelito y un pastel en esta cafetería. Otras veces tendrás el "síndrome Pãofofal" y gritarás a tus amigos que te estrellen una tarta en la cara o te metan un café en....vena.
El local es realmente agradable, con mesas tanto dentro como en terraza por lo que es prácticamente imposible que no consigas sitio para merendar. Los baños están muy limpios así como todo el lugar en general, a pesar de que pasa muchisima gente a diario. Si te sientas dentro tu merienda estará aderezada por una pantalla de plasma con los mejores vídeos musicales de la cadena VH1.

En cuanto a los empleados, creo que puede haber más de 200... Son todos muy agradables y serviciales, aunque siempre nos encontramos con la choni o el graciosillo de turno al que dan ganas de collejear.
Los que habéis estado ya seguro que os sentís identificados con el post, los que no ¿a que esperáis para ir a Pão Fofo? os será muy difícil encontrar algo mejor en esta maravillosa ciudad del norte del país lusitano.


CAFÉ: Marca Buondi, rico rico!!!

BOLLERÍA: Oferta muy amplia, especialmente los primeros días de la semana. Pasteles deliciosos cuyo precio oscila entre 0,60 y 0,90.

SERVICIO AL CLIENTE: Rápido y eficaz.

PRECIO DE UN MEIA DE LEITE: 0,85
Gracias por leernos y un abrazo cafetero!!!